El gasto residual (tail spend) suele representar el 80% de la base de proveedores de una empresa, pero solo representa el 20% del gasto total. Dado que estas compras de bajo valor están muy fragmentadas, rara vez reciben atención, lo que genera una pérdida de margen constante.
Estrategias para Controlar el Gasto Maverick
Gestionar el gasto residual no significa aplicar controles pesados a compras de 500 euros. Se trata de crear canales automatizados y marcos consolidados que dirijan el gasto hacia proveedores preferidos.
Implementa estas estrategias para optimizar tus compras de bajo valor:
- Consolidación de Proveedores: Agrupa proveedores secundarios por categoría y traslada el volumen a un único proveedor principal con tarifas prenegociadas.
- Automatización de Compras: Implementa catálogos de compras electrónicas y plantillas preaprobadas para compras recurrentes.
- Gobernanza del Gasto no Administrado: Establece límites claros de compra y políticas de enrutamiento para minimizar las compras no gestionadas con tarjetas corporativas.
Al estructurar el gasto residual, las empresas suelen lograr ahorros de entre el 10% y el 15% en las categorías consolidadas, mejorando al mismo tiempo el cumplimiento de los contratos.